El Colegio Profesional de Educadores y Educadoras Sociales de Castilla y León (CEESCYL) celebró el sábado 5 de mayo, su 11º ASAMBLEA ANUAL GENERAL DE COLEGIADOS Y COLEGIADAS en el Salón de Actos de la BIBLIOTECA PÚBLICA-CASA DE LAS CONCHAS de Salamanca.
Desde las 9:30 hasta las 14:00 horas, los educadores y las educadoras sociales de Castilla y León se reunieron para exponer y aprobar las cuentas, actividades y actuaciones desarrolladas por la Junta de Gobierno a lo largo del 2017 y para presentar las líneas estratégicas del CEESCYL a poner en marcha durante el periodo de mandato de la nueva Junta de Gobierno (2018-2020) así como el presupuesto necesario para ello, además de otras cuestiones que tenían que ser aprobadas por la Asamblea de Colegiados y Colegiadas (modificación de estatutos colegiales, ratificación de convenios, etc). La Asamblea aprobó los distintos puntos del orden del día y trasladó la situación del colectivo profesional en las diferentes provincias, al tiempo que realizó interesantes aportaciones y sugerencias que serán valoradas en próximas reuniones de Junta de Gobierno.
En el momento del descanso de la Asamblea se desarrolló el CAFÉ NETWORKING (en el café Alcaraván). En un ambiente distendido, los asistentes tomaron un café y se fueron conociendo con el objetivo de crear una red de contactos a nivel profesional, potenciando la reflexión y la búsqueda de oportunidades.
Al término de la Asamblea tuvo lugar un breve y emotivo acto para agradecer el trabajo y dedicación de los/as compañeros/as de la anterior Junta de Gobierno que finalizaban su etapa de representación colegial.
Queremos agradecer a todas las personas asistentes desde distintos puntos de Castilla y León (colegiados/as, educadores/as sociales y estudiantes del Grado en Educación Social) su presencia en la Asamblea y a la Biblioteca Pública-Casa de las Conchas de la JCyL la cesión del espacio para el desarrollo de la misma.
La celebración de nuestra Asamblea anual favorece la visibilización del trabajo colegial y de las educadoras y los educadores sociales en Castilla y León, instando a trabajar para lograr el reconocimiento profesional autonómico que le corresponde, como acción educadora que contribuye al desarrollo de las personas como sujetos de derechos y responsabilidades compartidas con otros, para mejorar su calidad de vida, protegiendo, especialmente, a aquellos colectivos más vulnerables.